La importancia de los hábitos saludables en el deportista

Por Fernando León Boissier, psicólogo y medallista olímpico de vela -------


El siguiente artículo está basado en mi experiencia empírica como deportista y como Psicólogo, la importancia de los hábitos saludables en el deportista de alta competición que se proponen en este artículo contribuyen a que nos sintamos mucho mejor anímicamente. Con ellos lograremos estados emocionales saludables y conductas positivas para nuestro propio ritmo de vida.

El deportista está sometido a constantes esfuerzos, sacrificios, sufrimiento, fracasos, frustraciones y (también) éxitos, que afronta entregando el 100% de su capacidad física y mental. Este nivel de rendimiento y exigencia produce un desgaste importante, y es causa de lesiones y/o fatigas mentales que pasan factura en el desarrollo de su etapa deportiva.

Conseguir que, además de disfrutar de la competición, se adopten conductas y hábitos saludables, beneficiará al deportista tanto en su carrera deportiva con una mejora de su rendimiento,  como, en general, con beneficios en su salud que repercutirán en cualquiera de las otras facetas de su vida.

Si bien la práctica del deporte está asociada a una vida sana, esto no significa que todos los deportistas tengan hábitos saludables. Una intervención de carácter preventivo basada en conductas saludables ayuda a los deportistas a obtener un mejor rendimiento y desarrollo evolutivo. Potenciar habilidades individuales que ayuden a tener una vida saludable y mejor bienestar permitirán al deportista afrontar situaciones de desequilibrios psicológicos, personales, frustraciones deportivas, estados emocionales por malos resultados deportivos, estados  anímicos provocados por la separación de su “núcleo de confort” (familia, barrio, etc.), o situaciones perjudiciales como el abandono escolar o la mala alimentación.

Partimos de la base del significado que se le da al estilo de vida saludable y la relación con el deporte. La actividad física y el deporte son sinónimos de salud, porque, practicados  regularmente, parecen  correlacionarse con estilos de vida saludables (Balaguer y Castillo, 2001).

Se puede encontrar un largo listado de potenciales y beneficios  en las personas que realizan actividades físico-deportivas, pero una práctica inadecuada puede provocar efectos negativos como es la adicción a la actividad o el síndrome de “burnout”, entre otras consecuencias no deseadas.

Los hábitos que pueden favorecer la progresión deportiva, y que son susceptibles de control y mejora se refieren a la conducta alimentaria, el sueño y  descanso y la

gestión del  tiempo ( sobre todo para compaginar vida deportiva y académica)

La conducta alimentaria

La conducta alimentaria adquiere un protagonismo incuestionable cuando nos referimos a la actividad deportiva y a los hábitos saludables recomendados para favorecer su correcto desarrollo.

La mejora del hábito alimenticio parte de ejercer su control para la modificación e incorporación de rutinas saludables para el buen desarrollo de los planes de entrenamiento. La evaluación de la conducta será a través de los parámetros que enumeramos a continuación:

  1. Patrones personales de conducta alimentaria ( secuencia de las ingestas a lo largo del día y de un periodo de tiempo, nº de ingestas, cantidad y calidad de la ingesta, sensaciones y pensamientos que acompañan la ingesta, preferencias, rechazos, eliminaciones)
  2. Sistema de control del peso ( número de pesadas a la semana, criterios para la elección de la frecuencia de pesadas)
  3. Creencias hacia el peso ideal deportivo ( en función del deporte, especialidad deportiva, nivel de rendimiento, momento evolutivo del deportista
  4. Percepción de la imagen
  5. Uso de dietas y fármacos
  6. Modificación y cambios en los  hábitos dietéticos utilizados con regularidad

A partir de aquí la recomendación es intervenir  en colaboración con la nutricionista de la siguiente manera:

  1. Identificando  con rigor la presencia de síntomas compatibles con el desarrollo de trastornos alimentarios
  2. Facilitando información y formación a los deportistas y entrenadores
  3. Fomentando el control y el rigor en la valoración de la masa corporal y por tanto en el uso de determinadas dietas y ayudas farmacológicas.

La gestión del sueño

La consideración del sueño en el ámbito deportivo todavía es un fenómeno poco reconocido en la comunidad científica, pero no para los entrenadores ni para los deportistas. El sueño, incluso la importancia de su función como una práctica regeneradora de la actividad física y por tanto necesaria para que el rendimiento se desarrolle dentro de unos límites aconsejables, es controlado  y valorado por los cuerpos técnicos de cualquier equipo deportivo. Los trastornos del sueño, especialmente los relativos al insomnio de conciliación pre competición, forman parte de signos atribuibles al estrés propio de la competición.

La evaluación del sueño se llevará a cabo en dos momentos sumamente importantes para el deportista:

1. El sueño que acompaña el periodo de entrenamiento

2. El que acompaña el periodo competitivo.

 

Una información relevante que debemos tener en cuenta es la importancia que ejerce también el calendario académico, que en ocasiones se solapa con el calendario competitivo. Hemos de considerar el ritmo de competición y descanso de cada deportista (no todos los deportistas llevan el mismo), por lo que observaremos el ritmo del sueño, que se puede ver alterado en diferentes situaciones y diferentes deportistas. Por tanto en la evaluación deberíamos destacar los siguientes aspectos:

  • Calidad y duración del sueño
  • Percepción de descanso y recuperación
  • Alteraciones del sueño ( insomnio conciliación , despertar prematuro, sueño interrumpido)
  • El sueño en periodo de entrenamiento y en periodo competición
  • Otras técnicas de inducción al sueño (masajes, técnicas de relajación, fármacos etc.).

Habría que intervenir, por tanto, en:

  • Formar a los deportistas en la identificación de horas necesarias para dormir
  • Formar a los deportistas en la identificación de variables que alteran el sueño
  • Incorporar técnicas que mejoren la calidad del sueño y su efecto recuperador

 

La gestión del tiempo

 

En el caso de los adolescentes, la práctica deportiva forma parte de las actividades que conforman su tiempo no académico . A medida que el deporte va adquiriendo una mayor importancia entre las motivaciones personales, requerirá mayor entrega y por tanto una mejor administración de tiempo para compaginar el deporte con el resto de las actividades que realiza el deportista. Para crear conductas saludables en la gestión del tiempo , se analizarán las siguientes variables:

  • Distribución realista de las actividades actuales (tiempo,  requerimiento temporal de  cada actividad, secuencia de las actividades)
  • Distribución del tiempo en función del momento de la temporada: pre-temporada, periodo de entreno, temporada competitiva

 

Y la intervención se realizará  partir del establecimiento de prioridades

  •  Reparto real del tiempo, compaginando la dedicación deportiva y la académica
  • Flexibilidad
  • Identificando estados de saturación
  • Consideración del tiempo de ocio
  • Realización de una agenda personal o diario de entrenamiento

 

(Foto de Fernando León cedida por La Provincia/ Diario de Las Palmas)

 

 

 

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