Gustavo del Castillo: “El snipe es una clase histórica con mucho nivel”

Al filo de los 40, Gustavo del Castillo Palop compite en el pelotón de cabeza internacional de la clase Snipe junto a su hermano Rafael. Los hermanos Del Castillo son los vigentes campeones de Europa de la clase.

Aparte de títulos nacionales y regionales, el regatista del Real Club Náutico de Gran Canaria ganó la medalla de plata en el Mundial de 2009 (San Diego, EEUU) y el campeonato de Europa 2008 (Las Palmas de Gran Canaria), con Felipe Llinares como tripulante.  En agosto de 2017 los hermanos del Castillo tienen previsto acudir al mundial, que este año se celebra en La Coruña.

Gustavo del Castillo empezó a navegar con 7 años en Optimist y al contrario que la mayor parte de los regatistas de Gran Canaria no lo hizo en la Escuela de Vela Joaquín Blanco Torrent de Puerto Rico,  sino de la mano de su padre en Alcaravaneras.

De los Optimist saltó al 420, y de aquí a la clase 470, en la que hizo la campaña olímpica para los Juegos de Sidney 2000 junto a  Dimas Wood.

“Hice los dos primeros años de campaña olímpica, pero nos retiramos porque parecía que el año que no ganábamos había beca y cuando ganábamos, no había ayudas;  al final dije, ‘mira, me dedico a estudiar’. Dejé el 470 y saqué la carrera”.

Aparte de competir en la clase snipe, Gustavo del Castillo es uno de los patrones del bote de Vela Latina Tomás Morales. Lleva más de 20 años ligado a los botes, especialidad en la que ha cosechado numerosos trofeos.
-Entre el adiós a la campaña olímpica y esta última etapa, hay un paréntesis que aprovechas para sacar ingeniería de Obras Públicas y ejercer de entrenador nacional de la clase 420, ¿cómo te reenganchas a la vela?

-Un día surgió una oportunidad. El compañero de Felipe Llinares en la clase snipe se había lesionado la espalda -este es un barco duro-, y me ofreció navegar con él. Compramos un barco y empezamos en 2006. En 2007 hicimos la  Copa de España en Tenerife, y el Campeonato de España en Almería, quedamos segundos en ambas competiciones. Nos clasificamos para el primer mundial, que fue en Portugal, pero aquella regata fue un desastre, solo hicimos una manga en toda una semana. En 2008 se celebró el Europeo aquí en Las Palmas, nosotros quedamos primeros; Rayco Tabares segundo, y Fernando León tercero.

Los hermanos Del Castillo, en plena regata.

-El RCNGC celebró en 2015 nada menos que medio siglo del mundial de la clase snipe que organizó en 1965. Hablamos de un clásico de la vela ligera. ¿Por qué navegas en snipe?

-Porque, primero, es una clase no olímpica. Eso es superimportante por costes y entrenamientos: no me exige ser profesional.

-Es decir: puedes competir a alto nivel, en un mundiales o europeos, pero no te reclama todo tu tiempo…

-Sí, en la clase snipe te encuentras con jóvenes que van a ser olímpicos en el futuro y también con antiguos olímpicos. Y gente que no ha sido olímpica , pero que ha navegado toda la vida, y le gusta el snipe porque es una clase económica. Yo tengo mi  barco desde 2006 y hoy vale más dinero que entonces. No es como el láser o el 470, que hay que cambiarlos cada dos años para ser competitivo. El snipe no; el snipe es un barco histórico y  tan duro que al final modelos viejos van igual de bien que los nuevos.

Por otra parte es fundamental el hecho de que no exija un gran entrenamiento porque todos los que navegamos en snipe o tenemos trabajo o son jóvenes que estudian y no se dedican profesionalmente  a la vela. O sea, sin mucho entrenamiento me permite hacer competiciones de nivel, con gente  del mismo nivel que yo, y me divierto.

-Si consideramos que el 29er es un barco nervioso, ¿cómo calificarías la forma de navegar de un snipe?

-Es un barco supertáctico y físicamente duro. Yo tengo ya casi 40 años y se nota; cuando voy con uno de veintipico y hay rasca, se nota. Yo en un 29er no veo a una persona de 40 años. En el snipe hay que estar muy fuerte de piernas y abdominales, pero el 49er, por ejemplo, es mucho más atlético.

La forma de navegar del snipe no es tan rápida como en las clases nuevas (Nacra, 29er, 470), pero sí es muy técnico. Es una clase en la que sacar tres metros de ventaja te cuesta una barbaridad, siempre van los barcos muy pegados. Tiene gran ángulo de ceñida al no ser tan rápidos, y las diferencias de velocidad no son tan grandes como en otras clases que ves que uno va volando. Aquí no, aquí vamos todos mucho más a la par.

-¿Qué flota hay en Canarias?

-En Gran Canaria pegó un bajón después del Europeo de 2008. Antes éramos once o doce barcos navegando y ahora somos escasamente tres o cuatro. Esto nos complica porque no tener gente para navegar es aburridísimo. En Tenerife ahora ha pasado lo contrario, antes no había nada y ahora hay 20 barcos. Pero solo coincidimos en la Copa de Canarias y en el Campeonato de Canarias.

-¿Es un buen barco para gente mayor que decidan ahora probar la vela?

-Sí, porque es un barco super estable, tiene una orza muy pesada y no es fácil trabucar. Es un barco barato de mantenimiento y puedes conseguir uno  de segunda mano por 2.000 o 3.000 euros. De hecho tenemos gente que está empezando a navegar un poco y ha elegido el snipe. No se me ocurre una clase mejor.

Gustavo y Rafael del Castillo, con el trofeo de la Regata Las Anclas.

-¿Cómo convencerías a alguien de que pruebe a navegar?

-Es sacrificado, en el sentido de que vas solo, pero a mí esto me gusta porque dependes de ti. Es divertido estar en el mar y cuando está el tiempo bueno es fabuloso.

Y luego es un deporte que como es individual te exige mucho, es tu responsabilidad y tienes que saber manejar la presión … un montón de cosas que te sirven no solo como deportista sino también para la vida profesional y para todo.

 

-Eres patrón también del Tomás Morales  de Vela Latina, ¿cómo se pasa de la caña de un snipe a la de un bote de vela latina?

-No tienen nada que ver. Nos sirve un poco la experiencia de haber navegado desde pequeños, pero la vela latina es diferente. Puedes ser muy bueno en vela ligera, pero la vela latina es distinta. No tiene mucho que ver una forma de navegar uno con otra. A nosotros nos sirve como vía de escape de la vela ligera, pasamos buenos ratos, en los botes vamos once, no es lo mismo ir con otro al lado que con once. Yo empecé en los botes con Octavio Jiménez cuando estaba en Optimist, él era mi entrenador y llevaba el Portuarios. Ya llevo 25 años en vela latina.

 

-¿Cómo crees que debe ser el inicio de los niños en la vela ligera? Me refiero a la etapa en el Optimist.

-La época de Optimist era para divertirse y aprender, ya viene después el 420, el 29er o el Laser para empezar a competir. No veo bueno que haya mucha competición tan pequeños.

 

-¿Qué sería de la vela sin las empresas que la apoyan?

-Sería todo mucho más complicado, estamos muy agradecidos a empresas como Naviera Armas. Armas nos facilita el traslado de los barcos entre islas y a la Península.

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